jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Os lo creéis o no? ¡Encuesta!

Ayer estaba yo tan tranquilamente navegando por "el tuister" cuando me encontré con aqueste tuit:


Naturalmente, me puse "de muestra". 

¡¡¿He leído bien?!! (Fuente

¿En CASTELLANO e inglés? ¿El mismo año? Esta fue la respuesta a mi incredulidad:


En Fantifica han publicado esto. Y dicen en Papel en blanco que está confirmado.

Pero yo sigo sin creerlo, a pesar del ruego de la gente de Fantifica:



Somos vaquillas toreadas, gente. Martin ha incumplido sus plazos demasiadas veces como para que le creamos cuando dice "el año que viene acabo". No sé si recordáis aquella nota final en "Festín de cuervos" donde contaba que ya tenía casi terminado "Danza de dragones" y "el año que viene lo publico".

Tardó cinco. Nos dio tiempo a los lectores para especular tanto que cuando salió el libro, el Gran Giro Sorpresa (coffcoffAegoncoffcoff) ya no sorprendió a nadie. La última vez que miré, los lectores pensaban que estaban vivos: el Perro, Ashara Dayne (era tan buena nadadora que sobrevivió a la caída de la torre, llegó hasta Essos y se finge Septa para cuidar de Aegon, o se ha puesto una máscara y le profetiza cosas a Daenerys, a elegir), Rhaegar (¿alguien vio el cadáver? Puede que cambiara el arpa por un laúd y se marchara a reinar al Otro Lado del Muro) y Ned Stark (el decapitado fue un impostor, el verdadero Ned está... bueno, en alguna parte tiene que estar).

Por cierto, Jon y Seda están liados, que lo sepáis.

Bueno, al grano. Que me emociono escribiendo y no paro.

No solo Martin nos ha decepcionado. Gigamesh tardó como dos años (mes arriba, mes abajo) en traducir Festín de Cuervos. Para rematar, incluso el diseñador de portadas gastó una bromita pesada sobre el tema porque es divertidíiisimo burlarse de los malditos frikis sin vida (en pocas palabras, un amigo suyo abrió un hilo en Asshai fingiéndose indignado porque la editorial había publicado "Festín" sin avisarnos -como si fuera obligatorio, menuda chorrada, tengo que decir- y poniendo como prueba una pila de ejemplares. En realidad, era una forma de enseñar la portada, pero la gente se lo tomó mal, y él reaccionó en plan "si no sabéis soportar una broma marchaos del pueblo", pero bueno ya es todo agua pasada).

Y siempre pensaré que si Alfaguara no hubiera sacado antes la traducción en catalán, aún estaríamos esperando la traducción al castellano de "Danza de dragones".

Además, el argumento de "les va a pasar el original antes de publicarlo para que lo vayan traduciendo" era una de las teorías conspiranoicas que corrían por Asshai cuando se esperaba "Danza de dragones". Con la variante: "les va pasando capítulo a capítulo a medida que los escribe para que vayan traduciendo". Era una conspiranoia casi tan popular como "los libros ya están escritos desde hace años, no los publica por motivos comerciales".

En fin, que credibilidad, lo que se dice credibilidad, ni autor ni editorial me merecen mucha en lo que respecta a "Este año sale". Pero siempre podrían sorprenderme.

Así que, encuesta va:

1.- ¿Os creéis que Martin va a publicar "Vientos de invierno" el 2016?:
  1. No, ni de coña.
  2. A lo mejor, en un universo paralelo.
  3. ¿Te estás quedando conmigo?
  4. Sí, claro. Por cierto, ¿tienes pastelitos de limón? ¡Son mis favoritos!

2.- ¿Os creéis que estará traducido el mismo año que Martin lo publique?
  1. ¿Mande?
  2. ¿Lo cualo?
  3. Tú te crees que soy imbécil, ¿verdad?
  4. ¡Claaaro! Me gustaría una taza de té con mis pastelitos de limón. Con dos terrones, por favor.



En otro orden de cosas, leed esto. Qué penita, por los cuernos de Om.

Y para terminar, aquí tenéis una chulada que me he encontrado en el "tuister" y que me parece extrañamente adecuada para  el tema de esta entradita:



No seáis buenos.

viernes, 28 de agosto de 2015

Septiembre

Se acerca el mes de septiembre. Comienza el curso, y no solo para los niños. El Ayuntamiento ya ha sacado los talleres y los cursos de la Escuela Municipal de Idiomas, comienza una nueva temporada en la piscina municipal...

Dudas, dudas, ¿qué hago?

Tengo claro que quiero seguir con las clases de inglés. Por tres razones: es divertido, me añaden horas en el cómputo de horas trabajadas, y me da tiempo a aprender lo suficiente antes de que Cierto Señor Gordito publique su próximo libro y no tener que esperar a la traducción.

En realidad, al ritmo que escribe el señor, me dará tiempo a aprender varios idiomas más entre libro y libro.

Quiero intentarlo con la autoescuela, otra vez. A ver si este año lo consigo. Me gustaría apuntarme a la piscina a hacer cosas tan chulas como el "Circuito Funcional". Copiado literalmente de la web de la piscina:

Consiste en una serie de ejercicios realizados en otras tantas “estaciones “ alineadas dentro del gimnasio según un itinerario previsto. Cada una de las estaciones tiene una misión distinta y complementaria de las demás. Unas sirven para entrenar los músculos de los brazos y de los hombros, otras son adecuadas para ejercitar los músculos del abdomen, de la espalda, de las piernas etc.

La duda es si sobreviría a ESO. 

Me gustaría seguir con el corte y confección, a ver si consigo terminar la falda. Sí, me pasé el año entero con una miserable falda recta y no logré terminarla. Soy más lenta cosiendo que Don Jorge escribiendo. Para este año voy armada con un montón de revistas de patrones y un montón de cortes de dos metros de tela comprada en el mercadillo a un euro el metro (tengo que dejarlo, creo que me estoy empezando a obsesionar).

He intentado practicar el cosido a máquina este verano. He pasado más tiempo enhebrando la aguja y cambiando hilo roto que cosiendo. Me compré unos retales para practicar la línea recta y uno de ellos, de punto, se me metió por el agujero de la parte en la que se apoya la tela (imaginaos, ni siquiera conozco aún el nombre de los componentes) y casi me joroba la pobre máquina. En otra ocasión, me las apañé para romper la aguja. Me he suscrito a un canal de youtube sobre el tema, a ver si viéndolo me aclaro más que leyendo las instrucciones.

A todo esto, Keko se encuentra perfectamente, incluso se me ha puesto "fofisano" y se le han caído aquellas costras que tenía en las orejas y que Señorpadre quería cortarle (ahora solo falta que le salga pelo donde estaban las costras). El pobre no lleva bien tomar medicación, sobre todo las inyecciones. Tomar pastillas también lo llevaba mal. No he conseguido engañarle con quesito ni con jamón york, pero la sobrasada ha sido, como se suele decir, "mano de santo". Ni la huele. Mordisco y "pa dentro", pastilla incluida.

Por cierto, estoy pensando en darle un compañero canino. Un conocido quiere deshacerse de su perrete (la típica historia: aceptas un perrito porque tu niña se pone pesada con que lo quiere, pero cuando te das cuenta de que todo el trabajo es para ti, quieres mandar al bicho a la perrera con siete meses) y voy a ver si Señorpadre y Keko lo aceptan. Aunque sea en acogida temporal para buscarle una buena casa. Me da la impresión de que a Amigopelmazo le encantaría tenerlo, pero no tengo forma de comunicarme con él, no tiene móvil y el fijo es el de su empresa, que lleva tiempo cerrada. Cruzo los dedos para que este año venga a España.

Así que ya veis, creo que voy a tener un otoño movido. Y además, voy a remodelar mi terraza para convertirla en una salita bis, lo que igual me obliga a hacer el terrible sacrificio de comprarme alguna estantería que otra en Cierta Conocida Tienda de Muebles Para Montar...

Seguiremos informando.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Sé que no te daré like porque soy una zorra insensible.

Mis memoriosos lectores: ¿Recordáis cómo acabé haciéndome un perfil de Google + porque no me aclaraba a salir de un cuadro de diálogo de Gmail?

Pues bien, llevo ya un par de años con el dichoso la extendidísima G+ y sigo sin verle la gracia. Sí, pongo un enlace ahí cada vez que actualizo, miro alguna publicación y ya. Ni interactúo, ni nadie interactúa conmigo. Como red social es un peñazo del tamaño del Everest.

Y encima, ahora les ha dado por el sentimentalismo barato. Todos los días aparece al menos una vez un cartelito, tipo "motivacional", con la foto de un perrito y el letrero: "Sé que no me darás like porque no soy de raza", o como ayer: "Sé que no me darás like porque soy feo".

Aunque la gota que desbordó el vaso y provocó la "pantanada" fue que la epidemia se está extendiendo a twitter. Con el chantaje emocional más barato que he visto en mucho tiempo: la foto de una niña y el letrero: "Sé que no me compartirás porque tengo síndrome de Down".

No, cariño. No te "compartiré" porque para empezar, no sé si eres mayor de edad, o si tus padres o tutores dieron su permiso para que tu foto vaya rodando por la red. No te compartiré, ni a ti ni a los perritos, porque odio estas apelaciones al sentimentalismo. Porque no creo que mis "likes" o compartirte en twitter vaya a mejorar en algo tu vida, o a hacer que alguien vea guapo a ese perrito feo. Porque no sé para qué demonios van a utilizar mi click aparte de para aprovechar el enlace para enviarme algún tipo de spam, por ejemplo. Y porque no necesito demostrarle mi bondad a una foto y a todas las personas desconocidas que sí que han dado click para demostrar lo buenos que son.

Y si alguien necesita enviar esos carteles para conseguir muchos "megustadores", igual es esa persona la que tendría que hacérselo mirar.

Y, sí, bueno, no voy a "compartir" ni "dar like" ni nada parecido porque soy una zorra insensible sin corazón. A estas alturas ya tendríais que saberlo.

PD: La palabra "megustadores" y la expresión "la extendidísima Google+" son Copyright de Adrii, de los podcasts Ohhh TV y Esta peli ya la he visto.

lunes, 20 de julio de 2015

Mala pata

Hola, lectores (si es que me queda alguno, ¿son grillos eso que oigo? ). No tengo remedio, cada vez me hago el propósito de actualizar esto más a menudo, pero la vida real acaba conmigo.

En fin, que pensaba actualizar algo durante estas vacaciones, pero Señorpadre tenía otros planes.

Se ha comprado un triciclo.

Tal que así, pero en azul:

Fuente


Conducir un triciclo no es difícil, cuando consigues meterte en la cabeza que no es una bicicleta y que no tienes que saltar del asiento al suelo cada vez que frenas, y que se conduce con el manillar y no con todo tu cuerpo, y que el maldito trasto ocupa todo el carril, así que Señorpadre se ha entusiasmado utilizándolo. Y allí íbamos los dos por las tardes por el carril bici del Paseo Marítimo, él delante con el triciclo y yo siguiéndolo en la bici de montaña, y nos estábamos poniendo los dos supercachas y morenazos. Imaginaos, un día hasta nos hicimos la Vía Verde.

Y así hemos pasado mis vacaciones, hasta que un día saqué a pasear a Keko. Él se subió a una isleta ajardinada y comenzó a hacer la "danza de la caca". Yo subí bolsita en mano en plan buena ciudadana. Tras comprobar que era una falsa alarma, di un pasito atrás creyendo que el bordillo estaba más lejos de lo que estaba y... 

Está la caída del Imperio Romano, y luego están mis caídas. El "catacroker" asustó a varios turistas que me ayudaron a levantarme. Y entonces miré mi pie.

El tobillo había doblado su tamaño. O más. Era un bulto enorme, feísimo. Intenté mover los dedos. Al menos no estaba roto. Así que cogí la correa de Keko y volví cojeando a casa.

-Vámonos a Urgencias. - le dije a Señorpadre.

-¿No estás exagerando?

-Que nos vayamos a Urgencias, cojones.

Llegamos a Urgencias. Por suerte, no había nadie más.

-Menudo esguince. - dijo la doctora de guardia.

Y procedió a ponerme un vendaje bien apretado, recetarme ibuprofeno y decirme que reposo, pie en alto y que al día siguiente fuera a ver a mi médico a pedirle la baja.

Así que me he pasado pie en alto, sin saber cómo poner el culo para que no me molestase la espalda, intentando dormir boca arriba con un almohadón bajo los pies y tropezando con mi muleta cada vez que intentaba salir a dar una vuelta por los alrededores, como unos diez días.


En el lecho del dolor...


El viernes me dieron el alta. Yupi.

Al regresar al trabajo, uno de mis jefes me ha guardado los informes para mecanografíar ordenadamente en unas bonitas carpetillas anaranjadas. ¿No es adorable?

¿Y sabéis qué es más adorable aún? En el Reloj se habían olvidado de apuntar que estaba de baja y le debía 63 horas al Ayuntamiento. No gano para sustos.

Pero, ¿sabéis lo más "malapata" de todo lo que me ha ocurrido este verano? Keko me ha pillado la leishmania. Ni collar antipulgas, ni vacuna ni hostias. Un maldito flebotomo se las ha apañado para contagiar a mi perro.

Todo comenzó como una manchita blanca en la cabeza. De hecho, Señorpadre pensaba que se la hacía el propio Keko al sacudir las orejas. Pero un día a principios de verano...

-¡Este perro se está quedando calvo!

-¡Corramos al veterinario!

Tras palparlo cuidadosamente y no encontrar inflamación en los ganglios, la veterinaria diagnosticó dermatitis.

-¿Cada cuánto tiempo lo laváis?

- Unos quince días.

-Mal. Como mucho, una vez al mes.

-Es que huele...

-Cuanto más lo lavéis, peor olerá. Compradle estas vitaminas y volved en quince días.

Quince días después, Keko seguía calvo.

-Descartemos una alergia. Tomad estos antihistamínicos...

La caja se acabó y Keko seguía calvo. Y además, cada vez más chof.

-Vamos a hacerle un análisis de sangre, a ver... No tiene síntomas, pero he visto a "la bicha" ya en tantas formas...

Al lunes siguiente me confirmaron el diagnóstico. Keko no solo tiene leishmania, también tenía una anemia que no sé ni cómo se mantenía en pie, el pobre.

Fijaos en las orejitas y en lo alto de la cabeza.

Así que antes de comenzar con el tratamiento mata-bichos, le hemos estado dando vitaminas y antianémico. Siempre me sorprenderá lo fuertes que son los perros. El día que la iban a operar a vida o muerte para sacarle unos cuerpos extraños del intestino, mi Roji saltó de la mesa del veterinario, arrastrando con ella el gotero, para perseguir a un gato que había visto en la ventana. Keko solo necesitó una dosis de pastillas para pasar de plantita mustia a Demonio de Tasmania:


Claro que darle las pastillas no es nada fácil. Al principio utilizaba quesitos tipo Caserío. Conseguí engañarle durante tres días. Ahora no quiere ni oler un quesito aunque no esté "relleno". Con el jamón de york ha ocurrido lo mismo. No ha habido más remedio que metérselas en la garganta con mis propios deditos, y cada vez más adentro, porque el pequeño cabrón ha aprendido a escupirlas. Temo que llegue el día en que acabe metiéndoselas en el estómago y no pueda volver a sacar el brazo.

El lunes pasado comenzamos con las inyecciones. Sospecho que le ponen anfetas o algo así al antimoniato de meglumina, porque no veáis lo fiera que se pone después de pincharle. Eso sí, ha acabado haciéndolo Señorpadre porque a mi me da miedo hacerle daño.

Y esto es todo de momento. Seguiremos informando.



lunes, 20 de abril de 2015

Cómo encabronar a tus clientes sin ningún sentido

Desde hace unas semanas, todos los españoles con cuenta en el banco (ignoro si en el resto de Europa también está ocurriendo) estamos recibiendo esta cartita de nuestro banco. En mi caso, me ha saltado cada vez que he entrado en la banca electrónica. Atentos, porque no tiene desperdicio:

De acuerdo a la normativa de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, todas las entidades financieras estamos obligadas a disponer de determinada documentación. En su caso necesitamos que complete y firme el formulario adjunto, y nos lo envíe por email a (censurado) o lo entregue en cualquiera de nuestras oficinas.
De no tenerlo disponible en nuestros archivos antes de esa fecha, nos veremos legalmente obligados a adoptar medidas que pueden ir desde el bloqueo de sus cuentas hasta la cancelación de ellas. (la negrita es mía)
Descargar formulario (PDF)

En el formulario te piden nombre, DNI, dirección fiscal, origen de tus ingresos (si trabajas, y en ese caso, para quién) y si tú o algún pariente tuyo os habéis dedicado a la política.

Así que, como toda buena ciudadana que no tiene nada que ocultar, he descargado el formulario, lo he rellenado, lo he escaneado y lo he enviado al correo que me indicaban, con el siguiente mensaje:
Adjunto remito la documentación solicitada, haciendo constar mi protesta por las molestias causadas, ya que dichos datos obran en poder de esta entidad desde hace años, y mi indignación por ser tratada como una delincuente.
Atentamente.
Vamos a ver, señores míos. Si yo fuera una traficante de algo ilegal, una "financiadora" del terrorismo o una "blanqueadora" de dinero, ¿tendría mi cuenta en la Caja Rural de mi pueblo, pedazo cazurros?

Mi nómina está domiciliada en esa cuenta desde que la tengo, la nómina de Señorpadre, y luego su pensión, están domiciliadas en esa cuenta. Sabéis perfectamente de dónde proceden nuestros ingresos. ¿Y tenéis el morro de preguntárnoslo? ¡Que Señorpadre es socio desde los años cuarenta, cojonesyaconlatontería!

Además, ¿van a servir de algo? ¿De verdad el Gobierno español, la Unión Europea o el genio al que se le haya ocurrido lo de la cartita piensan que si yo fuera una terrorista lo pondría en el impreso? Algo así, por ejemplo (nota para los amiguetes de la CIA, la NSA, el CNI y demás cotillas, es solo un ejemplo, no es verdad, repito, no es verdad):

Actividad laboral, empresarial o profesional:
x Empleado por cuenta ajena.
Describa por favor su actividad, incluyendo el nombre de la empresa:
Terrorista, Grupo A, Nivel 1, con cinco trienios.
Origen de sus ingresos:
Me financian varios países extranjeros para que desestabilice Europa más de lo que está.

En resumen, esta carta no solo es molesta, y está asustando a cientos de ancianitos que en su vida han tenido nada parecido a un capital que blanquear, y que están haciendo cola en las oficinas de sus bancos para entregarla (no todo el mundo tiene aún correo electrónico) con el consiguiente colapso. Encima, parafraseando a Oscar Wilde, es peor que eso: es completamente inútil.

Pero ustedes a lo suyo, señores. Vayan fastidiando a los clientes normales, no sea que los traficantes de cosas ilegales, los blanqueadores de dinero y los terroristas se enfaden.

viernes, 10 de abril de 2015

Ver o no ver, esta es la cuestión


Como sé que me lee gente susceptible, me veo en la necesidad de advertiros que las cookies engordan el aspartamo provoca diarrea puede que suelte algún que otro spoiler y que también puede que me emocione a medida que escribo y suelte algo que podáis considerar una barbaridad. En fin, si seguís leyendo, consideraré que estáis de acuerdo con los términos de uso y tralarí tralará.

Entre libremente y por su propia voluntad y deje algo de la felicidad que lleva consigo.

martes, 7 de abril de 2015

Desventuras pascueras

He pasado un invierno cómodo y calentito durmiendo con un nórdico. Quede claro que al hablar de "nórdico" no me refiero a esto:



Ni tampoco a lo que estáis pensando, pedazo de pervertidos (más quisiera yo...). Me refiero a uno de esos edredones gruesos pero ligeros, de plumas o microfibra metidos en una funda. Y así, sin sábana ni nada, se estiran encima de la cama y te quedas la mar de cómoda.

Bien, el caso es que ha llegado la primavera y el edredón nórdico comienza a pesar. ¿Qué hacer con él? Lavarlo y guardarlo.

Primer problema: no cabe en la lavadora. Bueno, caber lo que se dice caber, sí que cabe, pero a presión. Y así no hay forma de que salga limpio.

Así que mi tía me sugirió que en lugar de lavarlo, lo dejara airearse en el tendedero. Y como en mis apartamentos no hay tendedero en el tejado, me tocó utilizar el de la cocina.

Abro la ventana, preparo las pinzas, saco el armatoste, lo pongo en un hilo, le pongo cuatro pinzas...

Y un soplo de viento arranca las pinzas y manda el edredón planeando no muy grácilmente al apartamento de abajo.

Donde, como es temporada baja, aún no hay inquilinos.

Imaginad mi grito en plan héroe de película de acción que acaba de descubrir que los malos han raptado a su chica, matado a su perro y quemado su Biblia.

¿Qué puede hacer una dama en estas circunstancias? Pues pedirle a su señor padre que le fabrique un anzuelo para pescar al edredón fugitivo.

Así que armada con el susodicho anzuelo atado a un grueso cordón, procedí a intentar la pesca.

Pero el mismo viento que había lanzado el edredón al tendedero de abajo, arrastraba el anzuelo de tal forma que no podía enganchar al fugitivo. A estas alturas el plan no era tanto pescarlo como echarlo al suelo y recogerlo de allí.

En efecto, tras sacudir varias veces los hilos, conseguí hacer caer el edredón... al tendedero del piso inferior. ¿Creíais que iba a ser tan fácil?

Así que solté más hilo. Tanto, que hilo y anzuelo cayeron... y quedaron enganchados en el tendedero de la primera planta.

¡Pero no hay que hacer dramas de cualquier cosa? Señorpadre construyó otro "pescaedredones", esta vez con un contrapeso para que no volara con tanta facilidad.

Viendo que no podía pescar el edredón por más que lo intenté, ya que cuantos más tirones le daba al susodicho y a los hilos del tendedero, más se enredaba, intenté al menos pescar el otro hilo con su anzuelo.

Lo cual fue advertido por la habitante del apartamento de la primera planta, que amablemente se ofreció a devolvérmelo. Aunque no pudo estirarse lo suficiente como para capturar al edredón rebelde de un tirón.

Mientras tanto, Señorpadre había conseguido que el edredón se desenredara, y estaba como tendido, aunque en tendedero ajeno. El posterior nuevo intento de recuperación terminó con el edredón hecho un gurruño en el tendedero de la primera planta, cuya dueña o se había ido a la playa o se había cansado de mi y no volvió a abrir la puerta, así que decidí insistir algo más tarde.

Y entonces, una milagrosa ráfaga de viento arrojó al rebelde al suelo, de donde logré recuperarlo sano y salvo aunque un poco arenoso. Lo tendí con tropecientas pinzas para que no volviera a fugarse y allí se quedó hasta el día siguiente. Actualmente reside en el canapé de mi cama, cómodamente embolsado. Si escapa de allí, le llamaré McGyver.

Eso ocurrió el domingo. Ayer, último día de mis vacaciones, decidimos dar un paseo con Keko por una playa cercana donde permiten perros.

Todo iba bien, Keko correteaba sin acercarse demasiado al agua, olfateaba hierbajos, saludaba a otros perros...

Hasta que Señorpadre se cansó y decidimos sentarnos un rato en una cabañita de observación de pájaros.

Keko salió a explorar.

Un rato después no había vuelto. Nos inquietamos y le llamamos. Volvió con cara de culpable.

-Este perro huele a caca. - dijo Señorpadre.

-Habrá pasado cerca de una...

Total, que cuando Keko volvió a desaparecer, Señorpadre se levantó y se acercó poco a poco.

-¡¡FILL DE P*T*!! -No creo que la frase necesite mucha traducción...

Resulta que Keko había decidido comerse la "mona de pascua" por su cuenta. Bajo una piedra había una enorme caca, evidentemente humana (los animales no se limpian con papel higiénico), y Keko había levantado la piedra y se estaba dando un banquete.

Es inevitable que los perros hagan eso, al menos Keko no se la restregó por el cuello como otros que he tenido. Pero eso no le salvó de que Señorpadre, muy enfadado con él, no le dejara subirse al regazo en toda la noche.

Y esto ha sido lo más destacado de mis vacaciones. Como para contarlo en una redacción del cole.

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