martes, 14 de diciembre de 2010

¡Conozco a una estrella del mundo del espectáculo!

O igual podría considerarla estrella del deporte. Si la caza es un deporte, la recogida de trufas también, ¿no?

Bien, os cuento: hace unos tres años, una de mis primas nos llevó a Señorpadre y a mí a Todolella, a ver una edición de la Muestra de la Trufa. Había exhibición de perros, venta de plantones, taller de cocina y degustación...

Pero no sé si fue por el exceso de oxígeno (para la gente acostumbrada a respirar el aire lleno de partículas de arcilla en suspensión de La Plana, el aire de Els Ports puede ser demasiado puro), lo cierto es que tuve una bajada de tensión a mitad exhibición canina y acabé en el bar tomándome una botella de agua tamaño grande, y entonces entró ella, el suido domesticado más simpático de la comarca. Más mansa que muchos perritos, se dejó acariciar por todo el mundo (por cierto qué pelo más áspero tienen estos bichos) y dio una exhibición de buenos modales atrapando trozos de pan duro en el aire. Luego, Señorpadre  me contó que también había sido una fiera buscando trufas.

Así que aquí va este vídeo en homenaje a Cochi, la campeona colmilluda:


lunes, 13 de diciembre de 2010

El increíble Mauricio y sus roedores sabios.

Bueno, pues ya me lo compré. Y me ha durado unos quince días, más o menos.

Todo comenzó con una escena en "El Segador". Los Magos se disponen a realizar el Rito de Cuesthi-ente para preguntarle a LA MUERTE qué demonios está ocurriendo, que no se muere nadie en el Mundodisco, y tiene lugar el siguiente diálogo:

-Es verdad –asintió el filósofo equino-. No hay necesidad de que lo hagamos. Hemos superado muchas cosas. Dragones, monstruos, ratas..., ¿os acordáis de las ratas, el año pasado? Parecía que estaban por todas partes. Y Lord Vetinari no nos hacía caso, ¿él?, qué va. En cambio, pagó mil piezas de oro a aquel charlatán de los leotardos rojos y amarillos para que nos librara de ellas.
-Pero dio resultado –señaló el conferenciante de runas modernas.
-Claro que dio resultado, ¿no te fastidia? –bufó el decano-. También dio resultado en Quirm, y en Sto Lat. Y se habría salido con la suya en Pseudópolis si alguien no lo hubiera reconocido. ¡Se hacía llamar El Increíble Maurice y sus Ratas Domesticadas!

En algún momento, a Sir Pterry le pareció que de aquí saldría una buena historia, por lo cual le estoy muy agradecida.

"El increíble Mauricio" es un gato, a quien su afición por comer cerca de la Universidad Invisible le ha dado algo tan molesto como inteligencia, y peor aún, conciencia. Viaja por el Mundodisco con una banda de ratas que se volvieron inteligentes por la misma causa, y con un "chaval con cara de tonto" que se hace pasar por el que liberará al pueblo de las ratas.

En realidad se trata de una versión de "El flautista de Hamelín", más oscura y siniestra que el original, si eso es posible (hay autores que piensan que el cuento está basado en un hecho real). Pues en Mal Baden, el pacífico pueblecito de Überwald al que planean estafar Mauricio y sus amigos, hay algo más oscuro de lo que pueden imaginar (¡pues claro, es Überwald!), y más aún que la pareja de cazadores de ratas corruptos  que organiza peleas con las ratas que supuestamente han matado.

"El asombroso Mauricio" tiene todos los ingredientes de las mejores novelas del Mundodisco: sátira, humor negro, una aparición estelar de LA MUERTE con su mascota la Muerte de las Ratas,  palabrotas (en ratuno), un chico inocentón y una chica marimandona.

Pero sobre todo tiene a las ratas. Unas ratas que leen, escriben en pictogramas, han aprendido a desactivar trampas, se han organizado y se han puesto nombres basándose en las cosas que se encontraban en el vertedero al lado de la Universidad donde vivían antes de dedicarse a la vida viajera. Que te regalan momentos cómicos, (Sardinas y su afición al claqué, las preguntas de Nutritiva), pero también épicos (el discurso a lo Enrique V de Castañoscuro, o la escena de Peligro Alubias y Araña). Un par de ejemplos:
 Había una rata joven que tenía la pata levantada:
-¿Sí? ¿Cómo te llamas... señorita?
-Esto... Nutritiva, señor -respondió la rata-. Humm... ¿puedo hacerle una pregunta, señor?
-¿Eres nueva en este pelotón, Nutritiva? -preguntó Castañoscuro.
-¡Sí, señor! ¡Me han transferido desde la Brigada Ligera de Meadores, señor!
-Ah, conque han pensado que se te daría bien desactivar trampas, ¿verdad?
-Esto... Pues en realidad no, señor. Me han dicho que era imposible mear peor que yo, señor.
Hubo una risa general procedente de la tropa.
-¿Cómo es posible que una rata no haga eso bien? -preguntó Castañoscuro.
-Es que es muy... muy... muy embarazoso, señor -dijo Nutritiva.

Y oyó la canción. Subía por el agujero de desagüe de la pileta y levantaba muchos ecos, como si viniera de muy lejos, una sola voz que cantaba a pleno pulmón y un coro de voces que le respondía:
¡Atacamos a los perros y perseguimos a los gatos...
...a las ratas no hay trampa que pueda atraparnos!
¡No tenemos la peste ni pulgas en el pelo...
...nos bebemos el veneno y robamos el queso!
¡Métete con nosotras y verás lo que es bueno...
...cogeremos tu té y le pondremos veneno!
¡Aquí luchamos y aquí nos quedaremos...
...hagas lo que hagas, ¡NO NOS MARCHAREMOS!
 Como curiosidad, solo me queda añadir, que tal vez como concesión a su carácter de novela juvenil, esta sí que está dividida en capítulos. Y que tiene el bonito detalle de poner una carita de gato en cada encabezado de página y una rata en cada pie de página. En resumen, que aunque seguro que a sus madres no les hará ninguna gracia, sé de un par de sobrinitas que se van a encontrar este libro debajo del árbol. Que nunca es demasiado pronto para llevar a los niños por el buen camino, y especialmente a las niñas, que corren más peligro de ser abducidas por la Brigada de  la Cursilería.

Y oye, que a la edad de esas crías yo ya estaba leyendo el "Quijote", y mirad qué normal he salido.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Domingo musical: ¡made in Rusia!

Empezamos con una lentita: Todo el mundo se sabe el tema lento de la Patética (¡si sonaba hasta en "Los Pitufos"!), pero el andante de la Quinta de Tchaikovsky es menos deprimente:


Y ahora, un trío de valses. Los valses de los compositores rusos tienen un interesante tonillo "oscuro" que les falta a los vieneses (sin desmerecer a la familia Strauss, que yo también toco las palmas en los Conciertos de Año Nuevo):



 

Y aquí tenéis una interesante versión interpretada por una orquesta de mandolinas.


 

Vámonos de viaje:


 

Y, hablando de Borodin:

 

Y no sé si conoceréis la versión pasada por Broadway:


Y, ya de paso, seguro que habéis oído alguna vez esta versión de las "Danzas Polivitsianas":

 

Tened miedo, muucho miedooo...



Al menos, hasta que venga un príncipe a rescataros:


Y, ya para despedirnos:







Lo más divertido de hacer estas entradas es buscar el material, jiji.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Rescatando entradas 14: En todas las épocas cuecen habas.

Publicado originalmente el 15 de junio de 2005.

Vivimos horribles tiempos de inseguridad y violencia, ¿verdad? Nunca habíamos estado tan mal como ahora, ¿cierto? Pues mirad lo que descubrí en una antología de poesía del Siglo de Oro. Esto lo escribió un tal José Pérez de Montoro (1627-1694):

A VALENCIA, POR LAS DESGRACIAS QUE SUCEDÍAN 

¡Oh trágica! ¡oh hidrópica! ¡Oh, sedienta!
Donde el matar tan propio se asegura
Que es milagrosa vida la que dura,
Y es muerte natural la que es violenta.
La rosa en tu campaña es más sangrienta,
De susto en el jazmín es la blancura,
y el sol, cuando la noche le apresura,
no de costumbre, de temor se ausenta;
Puñales son las hojas que produces;
peligrosas tus calles, son desiertos;
noche inventas del día entre las luces:
mas, ¿quién señalará tus desconciertos,
si falta ya lugar para tus cruces
y cruces faltan ya para tus muertos?

Y no tengo nada más que añadir, Señoría. 

Edito, edito:  La gente de "Winter is coming" ha colgado todo el reparto confirmado de "Juego de Tronos" en fotos. Eso sí, algunos no están caracterizados.

Y vuelvo a editar: Sigue el culebrón de la escultura. Ahora, Aerocas da explicaciones. Corramos un tupido velo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Living in Macondo

El 24 de marzo de 2006 me hice eco en mi espacio de windows live de un par de noticias curiosas. Para empezar, el entonces Alcalde de esta santa ciudad y su Jefe de Policía andaban a la greña por quítame allá un ir o no ir a las procesiones. La cosa acabó en tablas: los tribunales le dieron la razón al Jefe de Policía en lo de que no tenía que ir a las procesiones, pero no en lo de la acusación de acoso laboral, y además le dijeron que multar el coche oficial del Alcalde por mal aparcamiento era pasarse un par de provincias. El Alcalde terminó teniendo que dimitir por una condena por prevaricación por no haber hecho caso a unos vecinos que se quejaban del ruido de una fábrica, lo cual ha sembrado la paranoia en los alcaldes de los alrededores y ahora andan todos histéricos con las Zonas ZAS. Por cierto, lamento no tener el enlace al diario (entonces aún era yo una novata en esto del bloguerío y bastante lío me hacía subiendo las fotos), pero aquí tenéis la página escaneada:


Pero lo mejor fue la propuesta del Grupo Socialista: su portavoz, ni corto ni perezoso (aunque tal vez se había pasado de carajillos a la hora del almuerzo), propuso al Ayuntamiento que pidieran al Ministerio de Defensa que les cediera un submarino que iban a retirar del servicio por aquellas fechas, con el objeto de pintarlo de amarillo y ponerlo en una rotonda a la entrada de la ciudad. Entrevistado por la tele, el capitán del submarino se mostró en contra. Dijo más o menos que eso iba contra la dignidad de los submarinos y que el trasto se merecía un entierro digno en un desguace, no esa payasada. Al final, el Ministerio le dio la razón al capitán y el submarino terminó desguazado y reciclado.

Y ayer, 9 de diciembre de 2010, a la hora del almuerzo, me encontré con esta noticia.

¿Sabéis una cosa? Mark Twain tenía razón: la gran ventaja de la realidad sobre la ficción es que no necesita ser verosímil.

Señorpadre opina que no es para tanto. Sus palabras literales han sido: "Si la estatua es de Ripollés, ni sus madres sabrán quiénes son los que estén ahí retratados". Y no le falta razón, teniendo en cuenta que la obra más conocida del artista es el Monumento a Cthulhu de la Plaza Huerto Sogueros, que hace gritar a cualquier persona con ojos: ¡Cthulhu es mi Señor!


Actualizo: El homenajeado ha hablado. Y, no sé si será por la estatua, pero...

jueves, 9 de diciembre de 2010

Gratitud

¡Uff, vuelta al trabajo después de cinco días seguidos de fiesta!: fin de semana, dos festivos y un "moscoso" en medio. Y nunca un nombre ha estado tan bien puesto (nota para extranjeros: "moscoso" es como se llama coloquialmente a los nueve días libres, que no te pagan ni tienes que justificar, a los que tiene derecho un empleado público en este santo país, por el apellido del ministro que los instauró). Lo sé, lo sé, el juego de palabras es pésimo...

Total, que los cinco días de mini-vacas me los he pasado tosiendo y sonándome los mocos, pero es que lo de anteayer fue horroroso. Menos mal que parece ser que fue el día de la Gran Batalla Final, y hoy los malditos virus se están batiendo en retirada. Desde aquí quiero dar las gracias al Paracetamol,  a la oximetazolina clorhidrato, a los pañuelos de papel con olor a crema hidratante, a Don M. Juanola por sus maravillosas pastillas en forma de rombo, y por último pero no menos importante, a mis glóbulos blancos. ¡Chicos, os habéis portado! 

Miradlos, los muy cabrones, cómo se ríen.

Y a vosotros, malditos virus, si volvéis a jorobarme unas vacaciones, os lo advierto: os vais a enterar. Porque soy capaz de buscar al  prácticante más próximo para que vuelva a meterme gammaglobulinas por vía intramuscular hasta que os deje fritos,  como hacía mi abuelo, y entonces a ver si sois tan chulitos.

PD: Olvidé dar las gracias al Leti-balm, que ha conseguido salvar la piel de mi nariz (la cual suele salir muy perjudicada en estos casos), lo cual ha hecho que la gente con la que me he cruzado estos días no se asustara al verme.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Rescatando entradas 13 (La Ópera mola 3): Turandot

Esta entrada fue publicada originalmente el 17 de octubre de 2007.

 Aquí está el argumento en serio, y aquí la biografía de los culpables.

ACTO PRIMERO


Pekín, China. Plaza de Tian-An-Men. Sale el Pregonero.

PREGONERO: ¡Pekineses! Como manda la ley, la Princesa Turandot solo se casará con el príncipe que acierte las tres adivinanzas que ella propondrá, y al que no acierte, le cortaremos la cabeza. El Príncipe de Persia no ha acertado ni una, así que cuando salga la luna... ¡ñaca!

CORO: ¿Otra vez? ¡Qué pesadita, la chica! ¿Cuándo se decidirá a salir del armario?

PREGONERO: ¡Pero seréis sediciosos! ¡Guardias, a por ellos!

Aparece un pelotón de guardias y empieza a repartir latigazos.

CORO ¡Ay, ay!

LIU: ¡Cabrones! ¡Por vuestra culpa se me ha caído el vejestorio!

Un chico se acerca a Liu para ayudarla a levantar al anciano.

CHICO (A partir de ahora, le llamaremos Calaf): ¡PAPIIIII!

(PÚBLICO: ¡Anda ya! ¡Con el montón de gente que hay ahí y ha tenido que encontrarse precisamente con su padre.

LIBRETISTA: Seguro que vosotros lo habríais hecho mejor...

PÚBLICO: *grillitos* )

VIEJO (A partir de ahora, Timur): ¡HIJOOO! ¡Creía que la habías palmado en la batalla!

CALAF: Errr... No, salí por patas. ¿Cómo sobreviviste tú?

TIMUR: Me hice el muerto hasta que Liu vino a rescatarme.

LIU: Yo soy Liu, y estoy enamorada de ti desde que era pequeñita porque una vez me sonreíste, pero nunca te lo diré porque soy solo una miserable e insignificante esclava (aunque domino todas las técnicas del Kama Sutra, ¿sabes mi amo?).

ALAF: Errr... Encantado de conocerte.

Hay un par de coros, pasa el Príncipe de Persia camino a su decapitación, todos le tienen lástima y piden piedad a Turandot, menos Calaf, que se solidariza con el futuro decapitado.

CALAF: ¡Trapalona! ¡Lagartona! ¡Furia, catapulta, aborto! ¡Que mi menda es Don Mendo, y...! ¿Por dónde iba?

Turandot aparece en el balcón del palacio y hace gesto de "que le corten la cabeza". Calaf empieza a babear.

CALAF: ¡Pero si está como un queso! ¡La amo, la adoro, le compraré un loro!

(PÚBLICO: ¡Y luego dicen que "la donna é mobile"!)

TIMUR: Larguémonos de aquí antes de que ocurra alguna desgracia.

CALAF: ¡No quiero irme! ¡Voy a casarme con ella, tendremos tres hijos, un chow-chow y un adosado con hipoteca a interés fijo a quinientos años!

LIU: ¡Por favooooor!

Calaf va hacia un gong que ha de tocar todo el que pretenda casarse con Turandot para avisar. Ping, Pang y Pong se interponen:

PING, PANG Y PONG: Yo de ti no lo haría, forastero.

CALAF: ¡Quiero a Turandot!

PRÍNCIPE DE PERSIA (fuera del escenario): (¡Sí, mi gran momento en la ópera ha llegado! ¡Si lo hago bien, acabaré convertido en un tenor famoso! ¡Tiembla, Pavarotti!) Turan... aaargh!

PING, PANG Y PONG: Bueno, si quieres terminar como el persita...

TIMUR Y LIU (cogiéndose de las piernas de Calaf): ¡Nooo!

CALAF: Liu, si me matan, cuida de mi padre, ¿vale?

LIU: ¡No lo hagas, te quiero! ¡Yo te daré más hijos! ¡Y no tendrás que casarte conmigo! ¡Y mi arroz tres delicias es el mejor de Asia! ¿Y he mencionado ya que me sé el Kama Sutra de memoria?

CALAF: ¡Suéltame, pesada!

Calaf toca el gong.

PING, PANG Y PONG: ¡Mierda! 



SEGUNDO ACTO

ESCENA PRIMERA


PING, PANG Y PONG recuerdan los buenos viejos tiempos cuando las princesas se casaban con los príncipes en lugar de decapitarles y provocar conflictos diplomáticos.

PING: ¡Vaya, ya es la hora!

PONG: ¡Mierda! ¡Casi había terminado el sudoku!

PANG: Vamos a disfrutar del enésimo suplicio...

ESCENA SEGUNDA


EMPERADOR: Así que quieres casarte con mi hija, ¿eh, chaval?

CALAF: ¡SÍIII!

EMPERADOR: ¿Y no quieres pensártelo?

CALAF: ¡NOOOO!

EMPERADOR: Bueno, vale, de acuerdo. ¡Pregonero!

PREGONERO: Princesa... blablabla... príncipe... blablabla... adivinanzas... blablabla... Decapitación. ¿Has entendido los términos del contrato?

CORO: ¡Que salga la princesa!

Turandot sale con un modelito ideal de la muerte (nunca mejor dicho). 


TURANDOT: Hace unos cuantos siglos un hombre violó y asesinó a una de mis antepasadas, por eso odio a los hombres y no quiero casarme sino matarles a todos. 

CORO: Sí, claro, como quieras! ¡Las adivinanzas!

Turandot plantea sus tres adivinanzas y Calaf las acierta sin mucho esfuerzo.

CORO: ¡Iremos de boda!

TURANDOT: ¡De eso nada! ¡No quiero casarme!

EMPERADOR: Hiciste un juramento.

TURANDOT: ¡A la mierda!

EMPERADOR: Nena, te tienes que casar, que ya te estás haciendo mayor y se te pasa el tres-delicias, y cada vez vienen menos príncipes, y además, se está corriendo el rumor de que los decapitamos y algunos países se toman a mal esas cosas, ¿sabes?

CALAF: Como parece que no tienes ganas de casarte, voy a darte una oportunidad. Si aciertas mi nombre antes de mañana, no hay boda, ¿vale?

TURANDOT: ¡Vale!

TERCER ACTO


PREGONERO: Por orden de la princesa, esta noche nadie dormirá en Pekín.

BASUREROS: ¡Maldición, tenemos que hacer horas extras! 


PING, PANG, PONG Y UN MONTÓN DE GENTE: Dinos tu nombre y te daremos un montón de dinero.

CALAF: Cuando me case con Turandot seré más rico.

PING, PANG, PONG Y EL CORO: Errr... Sí, vale... Pues entonces, te daremos un montón de mujeres. ¡El Gremio de Costureras al completo está a tu servicio!

CALAF: Turandot está más buena.

PING, PANG, PONG Y EL CORO: ¡Pues si no nos dices tu nombre te matamos!

CALAF: ¡Glups!

MÁS CORO: ¡Mirad! ¡Hemos encontrado a los que estaban hablando con él esta mañana! ¡Ellos nos dirán su nombre! ¡Vamos a interrogarles!

LIU: No hablaré.

TIMUR: Yo no sé nada...

CORO: ¡Princesaaaa!

Sale Turandot, cubierta por un velo blanco estratégicamente situado para que la cámara no capte sus patas de gallo.

TURANDOT: ¿Es que siempre tenéis que llamarme cuando estoy en el baño? ¿Qué pasa ahora?

CORO: ¡Estos dos saben el nombre del forastero!

TURANDOT: Vale, colegas, o habláis o llamo al Torturador Jefe.

LIU: No torturéis al vejestorio, yo soy la única que sabe el nombre.

(PÚBLICO: No va a colar, ¿cómo se van a creer que tú lo sabes y su padre no?

LIU: No seáis aguafiestas, es una ópera.

PÚBLICO: Vale, aceptamos barco.)

TURANDOT: ¡Pues di el nombre!

LIU: No, niet, non, nein...

TURANDOT: Cabezona que es la chica. ¡Torturador jefe!

TORTURADOR: Exigiré paga extra por esto, lo pone en el Convenio Colectivo.

Tortura a Liu, por respeto a la sensibilidad del espectador se omiten los detalles.

(PÚBLICO: No te preocupes por nosotros, ¡detalla, detalla!

CONDESA: ¡No! ¡Que me cierran el blog!

PÚBLICO: Para lo que iba a notarse...

CONDESA: *grillitos* )

LIU: ¡Cielos! ¿Qué hago? Si hablo le matan y me quedo sin él, si no hablo se casa con la otra y también me quedo sin él. Ser o no ser, este es el dilema... ¡Pero un momento, si esto es una ópera! ¡Ya sé qué hacer! ¡Voy a matarme! 



CALAF: ¡Oh, Dios mío, Liu se ha matado!

TIMUR: ¡Hija de p*taaa!

CORO: ¡Hala, nos vamos de entierro!

(DIRECTOR DE LA ORQUESTA: Hasta aquí llegó el Maestro, nosotros no iremos más allá.

PÚBLICO: ¿Lo cualo?

DIRECTOR DE LA ORQUESTA: Pues eso, que Puccini se murió cuando acababa de terminar esta escena, y en homenaje...

PÚBLICO: ¡Y una mierda! ¡Termina la ópera, que sabemos que la terminó un discípulo!

DIRECTOR DE LA ORQUESTA: Snif, hoy me tocaba comer paella...)

La gente se va al entierro, Turandot y Calaf se quedan solos.

TURANDOT: ¿Pero qué le ha dado a esa tía?

CALAF: ¡Eres una mala persona y te odio, pero me pones como una moto!

Le arranca el velo.

TURANDOT: ¡Maldita sea! ¡Si lo llego a saber me maquillo antes de salir!

Calaf la besa.

TURANDOT: ¡Ooooh! ¡Me he enamorado!

(PÚBLICO: ¿Ya? ¿Tan de repente?

TURANDOT: ¡Son dos horas y media de ópera! ¡Quiero terminar de una vez!)

CALAF: Para que veas que confío en ti, te voy a decir mi nombre porque sé que en el fondo eres buena y no me traicionarás.

TURANDOT: ¡Ya lo sé! ¡Te llamas Ned Stark!

CALAF: Pues no, me llamo Calaf, hijo de Timur, y ¡mira, está amaneciendo!

TURANDOT: ¡Huy, pues es la hora! ¡Anda, vamos al palacio a contárselo a todo el mundo!


Palacio. Un montón de gente reunida. El Emperador en su trono con cara de circunstancias.

TURANDOT: Padre, conozco el nombre del extranjero. ¡Su nombre es... amor!

CALAF: No, te había dicho que me llamo...

TURANDOT: ¡Cállate, imbécil!



(PÚBLICO: Y al padre exiliado que le den morcilla, ¿no?

DON GIACCOMO: A mí no me pidáis explicaciones, yo ya estaba muerto ahí, ¿vale?

PÚBLICO: Vale, volvemos a aceptar barco.)

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